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Neumáticos de camión Goods

Fabricante de caucho

No todo el caucho es igual. Más de 10.000 nuevos compuestos se crean cada año en el laboratorio de Fred Waldner. Solo los mejores acaban en los neumáticos de Continental. 

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El caucho natural crudo llega en fardos marrones desde las plantaciones de caucho en Tailandia, Indonesia y Malasia. En el Centro de Investigación y Desarrollo de Continental en Hanóver, Fred Waldner y su equipo convierten este material en bruto en componentes de caucho sofisticados para neumáticos, utilizando fórmulas innovadoras y cada vez más refinadas. Más de 1.500 ingredientes se guardan en las baldas y armarios del laboratorio de componentes, esperando a ser usados: caucho natural y sintético de diferentes calidades, materiales de relleno, como negro de humo o sílice, antioxidantes y catalizadores del proceso, aceites y resinas, además de varios químicos de vulcanización. 

En cada compuesto de caucho hay al menos 10 componentes distintos, a veces hasta 20. Las fórmulas son creadas por los colegas de desarrollo de material. Al principio, el equipo de Waldner produce los compuestos a escala de laboratorio, luego las muestras se someten a todo tipo de pruebas. Cada compuesto de caucho está diseñado para un punto específico en un tipo específico de neumático. Y solo dos docenas de las 12.000 muestras producidas y probadas cada año por el laboratorio de Waldner acaban en un neumático.


Pepita de caucho
Uno de los inventos más ingeniosos de los investigadores de material se presentó recientemente como un reto especial para el equipo de Waldner: el caucho natural no proviene de los árboles del caucho, sino de la resina de las raíces de los dientes de león. “En vez de en grandes fardos, el caucho del diente de león llegó en pepitas de entre dos y tres centímetros, flotando en un cubo de agua”, recuerda Fred Waldner con una sonrisa. Aun seco, el material era tan suave que hizo que la mezcla de paralizara. “¡Estaba por todas partes!” Aun así, el laboratorio pudo convertirlo en buen caucho. Desde entonces, los primeros neumáticos de caucho de diente de león están siendo puestos a prueba en las pistas del Contidrom, cerca de Hanóver.


Toda una ciencia
Fred Waldner trabajó muchos años como desarrollador de material para bandas de rodadura de camiones en Continental antes de cambiarse hace cinco años al campo de pruebas de material físico. “El caucho es uno de los materiales más emocionantes que hay”, explica Waldner, quien tiene un doctorado en química. “Puede ser moldeado en tres dimensiones en su estado básico. Después de la vulcanización se hace elástico, puede estirarse y luego vuelve a su forma original. Y el caucho puede tener un efecto más resistente o absorbente de energía, dependiendo de la composición material”. En otras palabras, el compuesto correcto tiene una gran influencia sobre el funcionamiento del neumático. Respecto a las prestaciones de frenado, por ejemplo, que deberían ser lo más altas posibles para incrementar la seguridad, o en resistencia a la rodadura, que debería ser lo más baja posible para reducir el consumo de combustible.

Fred Waldner es un entusiasta del caucho también en su tiempo libre. Waldner es un jugador apasionado de ping-pong, de 43 años, “Un deporte de alta tecnología”, como él dice. Cada raqueta tiene 150 capas de caucho y todas juegan de manera distinta: “una ciencia en sí misma”. Y una a la que Continental contribuirá en el futuro. La compañía ha acordado cooperar con un fabricante de capas para desarrollar un material nuevo. Dentro de poco escucharemos: juego, set y partido, ¡con Conti!