# Cuidado y mantenimiento

Sistema de Monitorización de la Presión (TPMS)

Monitoriza de forma continua la presión de los neumáticos en tiempo real

Datos rápidos

Ventajas de los sistemas de supervisión de presión de neumáticos

  • El TPMS (por sus siglas en inglés) supervisa continuamente la presión de inflado del neumático, y alerta al conductor si cae por debajo de cierto nivel.
  • Esta función de seguridad también disminuye el consumo de combustible y las emisiones de CO2 de su automóvil.
  • Se optimizan las características de desempeño de los neumáticos y se extiende su vida útil.

La seguridad y el confort durante la conducción están relacionados directamente con el estado a largo plazo de tus neumáticos. Si están en mal estado, es cuestión de tiempo que ocurra una desgracia. Aproximadamente el 40 % de los incidentes relacionados con algún fallo imprevisto de los neumáticos, por ejemplo, están provocados por circular con los neumáticos poco inflados.

Para hacer frente a este problema, Continental ha desarrollado un Sistema de Monitorización de la Presión (TPMS) que funciona con los sensores de las ruedas y los sistemas de frenado para avisar al conductor cuando el nivel de presión en el neumático es bajo, con un piloto de aviso del salpicadero del coche.

Display with TPS in the cockpit.

Qué es el sistema de contril de la presión  de los neumáticos (TPMS)

El TPMS monitoriza de forma continua y fiable la presión de inflado en tiempo real. En caso de pérdida de presión por debajo del umbral de seguridad, avisa inmediatamente al conductor para que adopte medidas. Si se utiliza correctamente, el TPMS puede aumentar la seguridad durante la conducción al eliminar una causa frecuente de accidentes.

Tipos de sistemas TPMS

  1. Sistemas directos: Son los sistemas de control de presión de neumáticos más comunes, ya que también son los más precisos. Un sensor en cada neumático (normalmente integrado en la válvula) mide la presión y la temperatura reales y transmite los datos de forma inalámbrica al ordenador del vehículo. Si se detecta un problema, el sistema genera un aviso en el cuadro de instrumentos. Normalmente, la alerta se activa cuando la presión baja un 25 % o más. En los vehículos más recientes, la pantalla del TPMS indica qué neumático tiene baja presión y muestra los valores en tiempo real. En otros  sistemas, puede ser necesario comprobarlos manualmente.  
  2. Sistemas indirectos: Estos sistemas TPMS utilizan los sensores de velocidad de las ruedas del ABS. Un neumático desinflado gira más rápido que los demás, algo que el sistema detecta y señala. Los sensores buscan aumentos de velocidad y revoluciones. Los sistemas indirectos son menos precisos, ya que controlan la velocidad en lugar de medir directamente la presión del aire.

Ventajas del TPMS

Un neumático desinflado puede convertirse rápidamente en un problema grave: provoca una conducción insegura y puede derivar en accidentes. Antes de la tecnología TPMS, no existía una forma directa de avisar sobre una bajada de presión; era necesario comprobar los neumáticos de forma manual y regular. Hoy, el TPMS te informa de inmediato cuando hay un problema que requiere atención.

Otra ventaja clave de esta función de seguridad es la reducción del consumo de combustible y de las emisiones de CO₂, así como una menor demanda energética en vehículos eléctricos. Por ejemplo, si los neumáticos están inflados 0,3 bar por debajo de lo recomendado, el consumo de combustible aumenta alrededor de un 1,5 % y las emisiones de CO₂ se incrementan proporcionalmente.

Además, el TPMS ofrece otras ventajas, como:

  • Optimización de las prestaciones del neumático, desde la capacidad de frenado hasta la protección frente al aquaplaning.
  • Mayor vida útil del neumático.
  • Menor riesgo de daños, ya que los neumáticos con baja presión son más propensos al sobrecalentamiento y al fallo.
  • Vida útil más larga gracias al mantenimiento de la presión correcta.
  • Menores costes de mantenimiento al evitar un desgaste prematuro.

Descubre los neumáticos Continental

Product picture SportContact 7
Deportividad
SportContact 7

Agárrate a tus sueños. Y al asfalto.

Ver detalles
PremiumContact™ 7
PremiumContact 7

Una conducción segura nunca fue tan confortable.

Ver detalles
Continental UltraContact NXT tire
Sostenibilidad
UltraContact NXT

Impulsando el futuro de la sostenibilidad.

Ver detalles
Buscar neumático

¿Cómo funciona el TPMS?

Veamos más de cerca cómo funciona un sistema de control de presión de neumáticos:

  1. Lectura directa en el neumático: sensores alimentados por batería, montados en la llanta e integrados en la válvula, miden la presión.
  2. Transmisión de la información: los datos se codifican y se transmiten mediante una señal de alta frecuencia a un receptor.
  3. Visualización en el cuadro de instrumentos: un software específico procesa la información y la muestra al conductor.
  4. Aviso al conductor: gracias a estos sensores dedicados, el conductor tiene un control completo sobre los cambios de presión y recibe avisos antes de que aparezca una situación crítica.

Funciones avanzadas del software TPMS

El software TPMS es tan avanzado que puede calcular la velocidad de pérdida de presión tras analizar los datos recopilados. Entre sus funciones adicionales se incluyen avisos estandarizados al acercarse a ciertos límites, comparación constante de la temperatura de los neumáticos, identificación automática de neumáticos y comprobación de la rueda de repuesto.

El TPMS también distingue si el vehículo está en movimiento o detenido y ajusta la frecuencia de medición. En marcha, la presión y la temperatura se supervisan cada pocos segundos. Cuando el vehículo está parado, las mediciones se realizan a intervalos más largos y solo se transmiten si se detecta un cambio de presión.

Señales de baja presión en los neumáticos

Detectar los primeros signos de baja presión ayuda a evitar situaciones peligrosas, reducir el desgaste prematuro y mantener un rendimiento óptimo del vehículo. Incluso antes de que se encienda el testigo TPMS, pueden aparecer estos síntomas::

  1. Menor precisión en la dirección: Cuando un neumático  tiene baja presión, tanto su estructura como la huella de contacto cambian haciendo que:
    • La dirección sea menos reactiva
    • Sensación de inestabilidad en curvas (como flotar)
    • Necesidad de corregir constantemente la trayectoria
  2. Mayor distancia de frenado: Los neumáticos con baja presión se deforman más por el peso, y puede derivar en:
    • Distancias de frenado más largas
    • Menor estabilidad en frenadas fuertes
    • Influencia negativa en el ABS y otros sistemas de asistencia
  3.  Hundimiento visible del neumático: Un vistazo rápido te puede mostrar:
    • Un neumático visiblemente más bajo que los demás.
    • Un perfil irregular
    • El vehículo ligeramente inclinado
  4. Mayor consumo de combustible: La baja presión aumenta la resistencia a la rodadura. Un mayor consumo sin causa aparente puede indicar falta de presión.
  5. Vibraciones o sensaciones anómalas: La baja presión puede crear:
    • Vibraciones en el volante
    • Zumbidos o ruidos irregularessounds
    • Conducción más pesdada y menos suave
  6. Testigo TPMS: Es el indicador más directo de baja presión, pero normalmente solo se activa cuando la presión cae un 20–25 %. Por eso es clave reconocer las señales tempranas.

Regulación legal del TPMS en Europa

La Comisión Europea aprobó una normativa que obliga a integrar sistemas TPMS en todos los turismos nuevos fabricados desde 2014.

Muchos vehículos ya incluyen TPMS de serie y pueden compartir datos con otros sistemas del coche, como el de frenos. Aun así, aunque tu vehículo tenga el sistema TPMS, Continental recomienda seguir comprobando manualmente la presión cada dos o cuatro semanas como medida preventiva.

Preguntas frecuentes sobre el TPMS

No se recomienda circular sin comprobar la presión. El aviso indica baja presión, lo que puede afectar a la conducción, provocar mayor desgaste y aumentar el consumo. No es necesario detenerse de inmediato si no es seguro, pero sí actuar lo antes posible y revisar los neumáticos.

En la mayoría de los casos, sí. Tras corregir la presión y conducir un poco, los sensores se recalibran automáticamente. En algunos casos, puede ser necesario reiniciarlos manualmente o sustituirlos.

No se recomienda. Es una tarea crítica para la seguridad del vehículo y debe realizarla un profesional.

No siempre, pero si uno falla, es probable que los demás también estén cerca del final de la vida útil de la batería. Sustituirlos todos a la vez puede ahorrar costes futuros y evitar múltiples visitas al taller.

Contenidos relacionados




¿Estás buscando un taller?