# Guía para la pre-ITV

Revisión pre-ITV: chequeos y fallos comunes antes de la inspección

Conoce qué se inspecciona en la ITV anual y los fallos más comunes para evitar un resultado desfavorable.



Datos rápidos

Revisión pre-ITV

  • En España es imprescindible que los vehículos pasen una inspección técnica periódica. 
  • Si la inspección sale desfavorable, las reparaciones son obligatorias y el vehículo no puede circular hasta obtener la idoneidad. 
  • Efectuar una revisión previa puede aumentar las posibilidades de que la ITV salga favorable.

La Inspección Técnica de Vehículos (ITV) es un trámite obligatorio en España que tiene el objetivo de garantizar que cualquier vehículo que circule por la vía pública es seguro. Esta inspección se realiza cada 2 años desde el cuarto año de antigüedad hasta el décimo, en el caso de los turismos, y cada año si supera los 10 años. Se evalúan aspectos como los frenos, neumáticos, luces, suspensión, dirección y, en definitiva, el estado general del automóvil.

¿Sabías que los neumáticos, el sistema de iluminación y los frenos se encuentran entre las causas más comunes de fallo en la inspección?  Por eso es recomendable realizar comprobaciones básicas previas a la inspección, que pueden ayudar a identificar cualquier defecto (leve, grave o muy grave) antes del día de la ITV. 

Hemos creado una guía práctica sobre este trámite obligatorio en España, en la que abordamos también la importancia de hacer una revisión pre-ITV, los puntos de fallo más comunes y qué hacer si tu coche no supera la inspección.



¿Qué es una revisión pre-ITV?

La revisión pre-ITV es una comprobación previa a la ITV oficial. El propósito es que puedas identificar fallos sencillos con antelación para reparar los problemas evitables antes de la inspección de tu vehículo.

En este punto, tienes dos opciones para efectuar el chequeo previo: hacerlo tú mismo o dejarlo en manos de un profesional. Por supuesto, hacerlo por tu cuenta es más económico. Sin embargo, si prefieres una revisión del coche experta antes de la inspección oficial, llevar el vehículo a un mecánico es una inversión que merece la pena.


¿En qué consiste el servicio de pre-ITV?

El servicio pre-ITV para vehículos hace un análisis exhaustivo para confirmar su idoneidad para la circulación y que, por tanto, pase la ITV con éxito. Rodearse de profesionales en la materia será sinónimo de una futura ITV favorable. He aquí los aspectos clave que se suelen revisar:

  • Revisión del sistema de iluminación: El objetivo es confirmar que todas las luces funcionan, incluyendo faros, intermitentes, luces de freno, luces de marcha atrás y la luz de la matrícula. 
  • Comprobación de frenos y suspensión: Se valora si hay ruidos de fricción o chirridos con el fin de asegurar que el frenado sea uniforme y con buena respuesta. 
  • Revisión de neumáticos (estado, presión y desgaste): Se comprueban el dibujo y la profundidad de la banda de rodadura, los daños visibles, el desgaste irregular y la presión de inflado correcta de los neumáticos. 
  • Control de emisiones y sistema de escape: Se examina el estado del tubo de escape, verificando que no haya fugas o grietas que afecten las emisiones. 
  • Verificación de niveles y batería: Así tienes la garantía de que el aceite del motor, el refrigerante y el líquido de frenos están en sus niveles adecuados. 
  • Inspección de dirección y elementos de seguridad: Valoración de la caja de dirección, la desviación de las ruedas y el volante, así como el estado de los elementos de seguridad como los cinturones y sus anclajes.

¿Por qué es importante hacer una pre-ITV antes de la inspección oficial?

Cada vez más conductores optan por el servicio pre-ITV antes de la inspección oficial. Estas son las principales razones por las que tú también deberías plantearte esta solución.

  • Reduce el riesgo de resultado desfavorable o negativo: Un resultado desfavorable en la ITV de la DGT implica la prohibición de que el coche circule, excepto para trasladarlo al taller donde reparar los defectos identificados. Si el resultado es negativo, el coche no puede conducirse y debe ser trasladado en grúa. Apostar por una pre-ITV permite detectar y resolver rápidamente cualquier pormenor encontrado.
  • Evita segundas inspecciones y costes adicionales: Si un vehículo no supera la ITV, deberás asumir las reparaciones necesarias con el considerable coste que ello podría suponer. De no hacerlo, podrías enfrentarte a una sanción económica.
  • Mejora la seguridad del vehículo: Otra ventaja de la pre-ITV es que tendrás la garantía de que tu vehículo es 100 % seguro y se encuentra en óptimas condiciones para circular.

Checklist pre-ITV: qué puedes revisar tú mismo

Si quieres adelantar trabajo, hay ciertos detalles que puedes revisar por tu cuenta.

  • Documentación obligatoria: Asegúrate de que toda tu documentación está en regla: permiso de circulación, carné de conducir, seguro del coche y tarjeta de la ITV. 
  • Estado de luces y señalización: Antes de la pre-ITV, puede ser de gran ayuda cerciorarte de que todas las luces funcionan correctamente: intermitentes, luces de freno, luz de marcha atrás, etc. 
  • Presión y dibujo de los neumáticos: Puedes revisar fácilmente la presión de los neumáticos en una gasolinera, así como el desgaste del neumático. 
  • Testigos del cuadro de mandos: Arranca el coche y examina el cuadro de mandos en busca de algún aviso que resulte sospechoso. 
  • Limpiaparabrisas y visibilidad: Por último, acciona el limpiaparabrisas y comprueba que funciona de manera apropiada y que el depósito de líquido está lleno.

 


Los fallos más típicos en la ITV

En ocasiones, no superar la inspección se debe a un problema menor que podría haberse detectado y solucionado a tiempo. Conocer los puntos de fallo más comunes en las inspecciones técnicas puede prevenirlos, lo que te ahorrará tiempo, dinero y molestias. Estos son algunos de los puntos de fallo más frecuentes.

  • Defectos en alumbrado y señalización: Por ejemplo, bombillas fundidas o un piloto roto, aunque también el mal estado de las luces de corto alcance. 
  • Problemas en neumáticos: Entre los inconvenientes más comunes encontramos la mala presión de los neumáticos y el desgaste del dibujo, lo que limita el agarre al asfalto. 
  • Emisiones contaminantes elevadas: Que las emisiones sean altamente contaminantes es uno de los principales problemas que podrías encontrarte. 
  • Desgaste en frenos y suspensión: Confirmar el desgaste de los frenos y, por tanto, que la experiencia de frenado resulte en vibraciones o ruidos extraños es muy habitual en las inspecciones. 
  • Testigos de avería encendidos: La aparición de avisos de avería en el cuadro de mandos es bastante habitual, así que es conveniente que sepas qué significa cada uno de esos pilotos.

 

 

Neumáticos a examen: problemas que suelen encontrar los inspectores

Si tu coche no supera la inspección técnica, es porque el vehículo no cumple los estándares de seguridad vial y no puede circular de forma segura. En este caso, recibirás un informe detallado en el que se explican los motivos del suspenso. El informe incluirá los defectos que deben repararse para que el vehículo pueda considerarse apto para circular.

En España, si tu vehículo no supera la ITV, recibirás un documento sellado con el resultado indicado como «desfavorable». Solo podrás circular legalmente con el vehículo para llevarlo a un taller y dispondrás de hasta dos meses para repararlo y volver a pasar la inspección, normalmente en el mismo centro. Un resultado «negativo» significa que el vehículo no es seguro para circular y debe ser trasladado en grúa para su reparación.

Los neumáticos son fundamentales para la maniobrabilidad, el frenado y mantener la seguridad de tu vehículo en todas las estaciones. Si tienes neumáticos desgastados o dañados, es muy posible que no superes la inspección técnica. Estos son los problemas más comunes que detectan los inspectores de la DGT.

  • Profundidad de dibujo inferior al mínimo legal: Los neumáticos que están por debajo de la profundidad mínima legal (1,6 mm) del dibujo pueden afectar al agarre y al control, lo que provocará una inspección negativa. 
  • Desgaste irregular: Los cortes, grietas, bultos, impactos y el desgaste irregular son causas comunes de fallo en la inspección. La elección de unos neumáticos premium puede garantizarte una conducción más segura.
  • Presión incorrecta: Una presión baja o irregular reduce la maniobrabilidad y provoca un desgaste desigual, lo que puede derivar en un fallo de la inspección.
  • Daños visibles o deformaciones: Los daños estructurales representan un grave riesgo para la seguridad, de ahí la necesidad de revisar los posibles daños en tus neumáticos antes de la inspección.
  • Medidas no homologadas: Los neumáticos deben coincidir con el tamaño, índice de velocidad e índice de carga del vehículo. El uso de unos neumáticos inadecuados puede ser peligroso y dar un resultado desfavorable.

 

FAQs: Preguntas frecuentes sobre la pre-ITV

Aunque no es obligatoria, sí es recomendable para adelantarte a posibles problemas y resolverlos antes de la fecha de la ITV oficial.

Si bien tú mismo puedes realizar algunas comprobaciones del estado de tu coche, lo mejor es que acudas a tu taller mecánico de confianza, aunque también puedes ir a un centro especializado en neumáticos.

Si tu vehículo no supera la inspección, significa que ha recibido un resultado desfavorable o negativo y obtendrás un informe detallado de los defectos. Con un resultado desfavorable, solo puedes circular para llevar el coche al taller a reparar esos inconvenientes antes de pasar a una segunda inspección (en un plazo máximo de 2 meses para evitar la baja temporal del coche). Si el resultado es negativo, el plazo es el mismo, pero solo podrá trasladarse al taller con grúa.

No hay ninguna fecha obligatoria para realizar una pre-ITV, aunque la recomendación general es hacerlo al menos unas semanas antes de la ITV del vehículo.


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