# Conocimiento del neumático
La checklist definitiva para la revisión de neumáticos de la ITV
Cómo revisar tus neumáticos
Los neumáticos son una parte fundamental de la seguridad de tu vehículo, así que debes asegurarte de que estén en perfecto estado antes de echarte a la carretera, especialmente en viajes largos. Recuerda que la seguridad de los neumáticos debe revisarse periódicamente. Algunos aspectos, como la presión y la profundidad del dibujo, deben comprobarse al menos una vez al mes, mientras que otros deben monitorizarse de forma constante.
Aspectos a tener en cuenta en la revisión de neumáticos en vehículos
Las normativas sobre vehículos son diferentes en cada país, pero en general, muchos de los mismos elementos se incluyen en la inspección anual del automóvil (ITV). EN la revisión de los neumáticos normalmente se comrueban los siguientes aspectos:
- Profundidad del dibujo del neumático
- Presión de los neumáticos
- Estado del neumático, incluyendo posibles daños, cortes y la integridad del flanco
- Alineación y equilibrado
- Antigüedad del neumático
- Si es necesario cambiar a neumáticos de invierno con el cambio de estación
- Inspección del neumático de repuesto
Paso 1: Comprobar la profundidad de la banda de rodadura
La profundidad del dibujo del neumático es la medida que va desde la parte superior de la goma hasta el fondo de los canales más profundos. Esta profundidad es importante para la tracción y el frenado, además de ayudar a evacuar el agua para evitar el aquaplaning.
De acuerdo con la Dirección General de Tráfico, la profundidad mínima de la banda de rodadura debe ser igual o superior a 1,6 mm. Puedes comprobar el desgaste del dibujo con una herramienta llamada profundímetro de neumáticos o medidor de profundidad. Aunque no es obligatorio, sí es muy recomendable llevar este artilugio siempre en la guantera.
Para obtener una medición precisa con el profundímetro, sigue estos pasos:
- Coloca el extremo en el canal más profundo y central del neumático y presiona la base firmemente contra el dibujo.
- Empuja el émbolo hacia abajo hasta que el extremo toque el fondo del canal.
- Retira el medidor con cuidado y lee la medida, que se muestra en milímetros.
Paso 2: Presión de los neumáticos
El siguiente paso es revisar la presión de las ruedas del coche. Esta comprobación debe realizarse mensualmente, ya que los neumáticos pueden perder presión con el paso del tiempo. Una presión insuficiente puede acortar la vida útil de tus neumáticos e incluso provocar un fallo.
La presión correcta de los neumáticos dependerá de la marca y modelo de tu vehículo. Encontrarás este dato expresado en bares o bien en el marco de la puerta del conductor, en la guantera o en la parte interior de la tapa para el combustible. También puedes revisar el manual de usuario de tu vehículo para consultar la tabla de presión de las ruedas del coche.
Existe una herramienta denominada manómetro que te ayudará a revisar la presión de los neumáticos. Así funciona:
- Quita el tapón de la válvula del neumático.
- Presiona firmemente el manómetro contra el vástago de la válvula. Asegúrate de que quede bien ajustado y que no se oiga ningún silbido. Si escuchas un siseo, es que no está bien sellado.
- Lee la medida que te indica el manómetro.
- Vuelve a colocar el tapón de la válvula.
Para obtener la lectura más precisa, comprueba la presión cuando los neumáticos estén fríos, por ejemplo, después de que el coche haya estado aparcado durante unas horas. También debes revisar regularmente la presión de la rueda de repuesto.
Paso 3: Requisitos del TPMS
El sistema de control de presión de neumáticos (TPMS, por sus siglas en inglés) es un mecanismo que llevan incorporados obligatoriamente todos los vehículos fabricados en España desde 2014. También, desde 2021, es obligatorio el nuevo etiquetado de neumáticos de la Unión Europea.
El TPMS está diseñado para monitorizar constantemente la presión de los neumáticos y alertarte cuando la presión no es la correcta: generalmente cuando desciende entre un 20 % y un 25 % en relación con el nivel recomendado. Aunque este sistema resulta muy efectivo, en ningún caso sustituye a la comprobación mensual de la presión de las ruedas del coche.
Para vehículos matriculados después de 2014, es obligatorio que el TPMS funcione correctamente a efectos de la ITV. En caso de avería, es fundamental repararlo o reemplazarlo lo antes posible. De lo contrario, podría ser la causa de una ITV desfavorable.
Paso 4: Estado de los neumáticos
El último aspecto para tener en cuenta en una revisión es el estado general de los neumáticos. Inspecciónalos minuciosamente en busca de daños, incluyendo, entre otros, los siguientes:
- Grietas.
- Cortes.
- Abultamientos o deformaciones.
- Objetos incrustados.
- Cualquier daño en los flancos (paredes laterales).
Las grietas, los cortes, los abultamientos y los objetos incrustados pueden causar problemas en el dibujo o fallos estructurales que afecten al rendimiento general de los neumáticos. Por otro lado, los flancos son los que absorben la mayor parte del impacto al circular sobre baches o al toparte con bordillos y otros objetos en la carretera, por lo que pueden dañarse fácilmente.
Problemas más frecuentes en los neumáticos
Estos son algunos de los problemas más frecuentes que podrían ser la causa de que tus neumáticos no pasen una inspección:
- Presión insuficiente. Los neumáticos con baja presión pueden hacer que los flancos se flexionen excesivamente, generando un calor extremo y provocando la separación de la banda de rodadura o incluso reventones.
- Presión excesiva. Aunque no es tan común como la falta de presión, el exceso de inflado disminuye la tracción y puede hacerte más susceptible a daños por baches y otros obstáculos.
- Profundidad del dibujo insuficiente. Los neumáticos con poco dibujo pueden pincharse más fácilmente y hacen que el vehículo sea más propenso al aquaplaning en carreteras mojadas.
- Abultamientos o grietas en los flancos. Un abultamiento en el flanco puede significar que estás peligrosamente cerca de un reventón. Por su parte, las grietas pueden indicar que el neumático está demasiado viejo y desgastado, por lo que necesita ser reemplazado.
- Suspensión desalineada. Si la suspensión está mal alineada, puede causar un desgaste irregular en tus neumáticos y provocar que se deterioren más rápidamente.
Para prevenir estos inconvenientes, es importante que compruebes la presión de los neumáticos periódicamente, vigiles la profundidad del dibujo y soluciones cualquier daño o problema de alineación lo antes posible. Estos contratiempos son fáciles de evitar si les prestas atención.
FAQs: Preguntas frecuentes sobre la revisión de neumáticos
Es difícil fijar la vida media de un neumático, si bien suele rondar los 40 000-50 000 km. La recomendación general, no obstante, es sustituirlos como máximo cada 10 años desde la fecha de fabricación.
No hay una presión ideal para todos los neumáticos, por lo que debes verificar la recomendada por el fabricante de tu coche, en función de la marca o modelo en cuestión.
Aunque técnicamente es posible, no es aconsejable, pues reduce de manera drástica la tracción y el agarre a la carretera.
La presión debe comprobarse al menos una vez al mes y siempre antes de un viaje largo. También conviene revisarla tras cambios bruscos de temperatura, sobre todo con la llegada del frío, así como después de golpes contra bordillos o baches y ante cualquier aviso del sistema TPMS. Recuerda hacer la medición siempre en frío para garantizar su precisión.
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